📖 Texto completo
Un mercader llevaba a su burro cargado de sal hacia el mercado. Al cruzar el río, el burro resbaló y la sal se disolvió, quedando la carga muy liviana.
El burro repitió la caída a propósito el siguiente viaje. El mercader se dio cuenta de su truco.
La vez siguiente cargó esponjas. Al caer al agua, estas se llenaron y pesaron mucho más. El burro nunca volvió a hacer trampa.
🌈 Moraleja: El que hace trampa termina cargando las consecuencias.