📖 Texto completo
Un pastorcito cuidaba ovejas cerca del pueblo. Para divertirse, gritó: —¡Viene el lobo! Los vecinos corrieron a ayudarlo y él se rio de todos.
Repitió la broma varias veces, hasta que nadie quiso creerle.
Un día el lobo llegó de verdad. El niño gritó con todas sus fuerzas, pero nadie acudió y el rebaño se dispersó. Desde entonces aprendió a decir siempre la verdad.
🌈 Moraleja: Quien miente muchas veces no es creído aunque diga la verdad.